Tres murciélagos cola libre

Generalmente no me gusta compartir información tan íntima como ésta, pero hoy haré una excepción sólo porque tú me estás leyendo. Hace unos días amanecí, literalmente, con tres murciélagos volando sobre mi cabeza. Suena de cuento, ¿no? Pues es 100% real. Cuando vivo en Monterrey, pernocto en un sitio que me encanta, en lo alto de la loma, donde se asienta la colonia Vista Hermosa y en un séptimo piso. Ahí he vivido los últimos treinta años. ¡Uups! Sigo revelando intimidades.

El caso es que abrí los ojos por que escuché un ruido extraño y ahí daban vueltas tres murciélagos de cola libre o (Tadarida brasiliensis). El sol estaba despegándose del horizonte y era inminente que llegaran pronto a su guarida durante el día. En cuanto detectaron mi movimiento se inquietaron, y uno de ellos, el más pequeño, se sostuvo de la pared y se colgó detrás de unas flores de sotol que cuelgan como adorno. El otro par dieron un par de vueltas más y se salieron sin problemas.

El suceso me dejó emocionada y responsable, durante una jornada, del bienestar del joven quiróptero. Decidí evacuar la habitación por el día para que lo pudiera pasar bien durmiendo, resguardado detrás del adorno.

Mi primera reflexión fue de mucha alegría; significa que las cosas – desde la perspectiva ambiental – no están tan, tan mal. Hay insectos para comer y ellos se encargan de hacerlo… agradecida. Sin embargo, su aparición me dejó en un estado reflexivo sobre lo que me ha tocado ver en los últimos 30 años por estas ventanas.

Sin duda las faldas del Cerro de la Silla se han decorado de ciudad, en unos lados más que en otros. Qué decir del Topo, las Mitras o cualquiera de las tantas lomas que hay por la gran metrópoli regiomontana. Aunque cohabitemos con estos mamíferos voladores, la ciudad ha tomado un rumbo que parece difícil de parar.

Esto sin contar aún el cambio en el paisaje. Lo que en el pasado fue un acto de resistencia hoy parece estar siendo abonado. Así es, me refiero al desarrollo vertical y la gentrificación que lo suele acompañar. Los habitantes de toda la vida de ciertas colonias están ya pensando en moverse por que sus casas están rodeadas de oficinas; las avenidas residenciales se convierten en comerciales; las casas se derrumban y los desarrolladores hacen su agosto todo el año.

Los habitantes de toda la vida de ciertas colonias están ya pensando en moverse por que sus casas están rodeadas de oficinas, las avenidas residenciales se convierten en comerciales…
Hace treinta años en la vista hacia al Cerro de la Silla, en el paisaje dibujaba un par de edificios en el centro y al voltear más hacia el sur se alcanzaba a ver el servilletero. Hoy emergen, como honguitos de pradera en temporada de lluvia, nuevos edificios cada tantos meses. Un cambio que podría ser bueno si se ordenara y se proveyera de las opciones que una ciudad densa, o en proceso de redensificación requiere para moverse con dignidad y visión de futro.

Lo mismo podríamos decir de los paisajes urbanos no observables desde la Vista Hermosa. En el municipio de San Pedro, por todos lados, se derrumban casas y crecen a ritmos increíbles torres altas, altísimas de uso mixto, comercial y habitacional. Esta densidad ya se ve en las calles de toda la orbe ya que el San PedroCentrismo genera unos flujos vehiculares que mantienen congestionadas todas las arterias de la ciudad a horas pico.

Instantes de reflexión somnolienta alborotada por el batir de sus alas. Padecimientos cotidianos para todos los habitantes de la orbe. Ganancias insospechadas para desarrolladores. Necesidad de llegar a mejores términos para que esta redensificacion de la ciudad genere una ciudad caminable, sin tanto coche y que permita generar más espacios públicos, áreas verdes y posibilidades de revertir la mala calidad del aire que tenemos. Mientras tanto agradecer que, a pesar de todo, sigue habiendo murciélagos que se coman los insectos mostrándonos la esperanza en la resiliencia de las especies con las que cohabitamos en los sistemas urbanos.

Comparte

About the Author

Ana Gabriela Robles

En Punto Verde es responsable del área de ventas, mercadotecnia y desarrollo. Como responsable del área, Ana Gabriela ayuda a sus clientes a identificar y definir sus necesidades, y en colaboración con el resto del equipo, diseña soluciones a estas necesidades. Se especializa en el desarrollo de estrategias para la sustentabilidad, contenidos didácticos multimedia y en la formación de redes de colaboración y movilización de instituciones. Si quieres saber mas de ella ve a esta liga http://puntoverde.com.mx/nosotros/equipo/ana-gabriela-robles/

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *